Los ilustradores en Palabras que pintan y gritan

La imagen que encabeza estas palabras es la primera ilustración del “Palabras que pintan y gritan”. Corresponde al primer relato del primer capítulo y es obra de Jorge Galera. No es el único artista implicado ni la única ilustración del libro. Todos los relatos cuentan con la suya y varios artistas han formado parte del libro. Su trabajo es una gran parte de la experiencia de lectura y agradezco a todos ellos que hayan querido colaborar conmigo.

 Estudiante de bellas artes, la ilustración se encuentra entre sus más profundos intereses. De momento su trabajo se puede ver en Instagram.

Constantino Briones se graduó en Bellas Artes el año 2014 en la Universidad Complutense de Madrid.
Desde entonces camina por una jungla digital, ocupando el almacenamiento de su mente con cualquier actualización que
le pueda parecer mínimamente práctica. Cómic, ilustración, diseño gráfico y videojuegos son sus campos de trabajo.
Los resultados de sus experimentos pueden ser vistos en hamakaworks.weebly.com

Jorge Galera se dedica a la publicidad y al diseño gráfico , aunque desde siempre ha sentido un interés especial por la ilustración.
Porfolio
Linkedin

 “Soy una ilustradora nacida en Oviedo donde resido actualmente. Estudié en la facultad de Bellas Artes de Salamanca y ahora continuo mi camino en la Escuela de Arte de Oviedo donde termino ilustración. Suelo trabajar mucho el personaje en mis ilustraciones y por lo general utilizo una combinación de colores azules y rosados. Mi estilo es un poco naif e infantil pero mi público es adulto. En este momento me encuentro en la primera fase del camino como ilustradora donde he realizado trabajos de mural, editorial y algo de imagen coorporativa.”

Facebook
Instagram

 Actualmente es estudiante de bellas artes en la Universidad Complutense de Madrid. Además de ilustrar también pinta cuadros y hace tatuajes.

luciasanz1a@gmail.com

Se puede ver su trabajo en Instagram

Originario de Guadalajara, pero afincado en Madrid. Miguel dedica casi todo su tiempo al estudio de la física teórica. Concretamente, trabaja en el desarrollo de aplicaciones que aprovechen las propiedades cuánticas de las partículas a escalas nanométricas. Actualmente realiza el doctorado en el Instituto de ciencias de materiales de Madrid (CSIC). Cuando se toma un descanso le gusta relajarse tocando la guitarra o pintando. El dibujo en blanco y negro con materiales sencillos: rotuladores, pluma o lápiz, es su técnica preferida.


Entre sus trabajos destacan ilustraciones en libros del Ministerios de Educación y de AECID.

Guardar

El primer libro

Mucha gente escribe en sus ratos libres y muchos han fantaseado con ser grandes escritores alguna vez. Entre todos estos algunos escriben algo más que diarios y de esos otra fracción piensa en que ganarse la vida de escritor no está tan mal y que, algún día, podrían empezar a tomarse esa fantasía en serio.

Yo también escribía en mis ratos libres desde muy pequeño pero no solía pensar en ganarme la vida con ello. Lo que queda es lo escrito pero lo que realmente se hace es imaginar, al menos eso es lo que hago yo, luego lo escribo. Eso he hecho siempre: imaginar cosas, situaciones e historias. Las escribía para no olvidarlas.

Sobretodo escribía en épocas en las que tocaba estar sentado. Alguien dijo “que la inspiración te pille sentado”. Pues podría ser inspiración o evasión pero los momentos más productivos los encontraba en épocas en las que las tareas pendientes se acumulaban y esa falsa responsabilidad que a muchos invade cuando se está tan ocupado me hacía estar sentado. Con un libro abierto delante, un ordenador, un bolígrafo en la mano y por supuesto sin pasar las páginas del libro en horas, ocupado en cosas mucho más apetecibles; pero siempre sentado. En esos días escribía bastante y solo la urgencia me hacía de vez en cuando dedicar las horas a lo que se suponía que realmente estaba haciendo

Con el tiempo la dedicación que me exigían los estudios era mayor y había que dedicar el rato que estaba sentado a estudiar algo o por lo menos a pasar las páginas del libro delante del que estaba sentado. Cuanto más cansado y somnoliento me encontraba en estos momento de estudio más me apetecía escribir y menos estudiar. Entonces pensé que podía darle algo más que noches de sueño a este hobby. Decidí recopilar algunos de los relatos cortos que tenía hasta la fecha y escribir algunos para, de alguna manera, publicar con ellos un primer libro.

Cuando tuve algo que consideré decente me busqué un socio que me ayudara. Trabajar solo puede resultar romántico y evocar el estatus del lobo solitario, pero en realidad es bastante aburrido. Pensé que si cada relato tenía su propia ilustración la lectura sería más agradable y el libro más completo. Tras varios meses y algunas sorpresas el libro estaba ilustrado y todo listo para publicarlo. El primer libro ya era real: Palabras que pintan y gritan